Till Lindemann sigue usando el erotismo para impactar a su fanaticada
Cuando de travesuras se trata en la industria musical podemos encontrar ejemplos que son realmente preocupantes. Lo que ocurre es que en este contexto lidiamos con personas que no tienen miedo de expresar quiénes son y en el proceso hacen que los demás volteen para averiguar qué es lo que está pasando. A todo esto debemos sumarle el hecho de que los artistas tienen que encontrar la manera de poder captar la atención de los fanáticos que pagan por sus conciertos. Como verás es un negocio bastante lucrativo si aprendes a tomar las decisiones correctas en el momento correcto; no es sencillo.

Till Lindemann ha hecho un trabajo extraordinario en Rammstein y eso es algo que nadie está en la capacidad de negar, basta con que nos aproximemos a su técnica vocal para saber que estamos ante alguien que sabe lo que está haciendo. Todo parece indicar que además de música sabe mucho de negocios.

Este sujeto lleva las riendas de su vida profesional como cantante y fue él quien decidió que sus conciertos iban a tener un componente erótico importante con el objetivo de mantener la atención fijada en aquello que a él le interesaba transmitir. Cualquiera podría garantizar que es imposible olvidar algún detalle de las presentaciones de Rammstein.

Lo más impresionante que ha hecho este hombre es literalmente orinar en frente de todos los espectadores del concierto, también es habitual que someta a los miembros de su banda con un estilo muy similar al que usan en las películas para adultos. Podríamos decir que ese es el sello de esta agrupación.

De acuerdo con las declaraciones que han emitido los conocedores del tema los más jóvenes quieren ser seguidores de Rammstein en parte porque quieren sentir que forman parte de todo ese erotismo tan apasionado. Es muy interesante.
