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Ozzy hace una misa negra y dice que este país es la sede del infierno

Más de 60 mil fanáticos uniformados con camisetas negras estuvieron presentes en la misa negra de Ozzy que presentó junto a su banda, Black Sabbath. 

Black Sabbath  nombró a Santiago de Chile como la nueva sede del infierno tras la última presentación en Chile de los llamados padres del heavy metal.

Más de 60.000 fanáticos uniformados con camisetas negras y melenas, presenciaron la misa negra dada por el grande Ozzy Osbourne, junto a sus compañeros de banda Tony Iommi y Geezer Butler, en su gira de despedida titulada “The End” (el final).

Ozzy dio un concierto inolvidable para despedir a sus fanáticos. Criticada por algunos, pero defendida por muchos, la voz del “Príncipe de las Tinieblas”, nombre con el que se le conoce a Ozzy se mantiene inquebrantable sin importar el paso del tiempo.


El rasposo aullido de Ozzy emocionó al público del Estadio Nacional, e incluso al guitarrista de la banda Tony Iommi, quien sonreía cada vez que Osbourne entonaba alguna nota.

Llamar a Black Sabbath la agrupación de rock más terrorífica de la historia no es un juego. Ya que ellos fueron una de las primeras bandas contemporáneas en utilizar el tritono, un intervalo musical que fue prohibido por la Iglesia Católica durante la Edad Media por ser catalogado como la forma de llamar al diablo.

Por eso muchos fanáticos sienten escalofríos al escucharlos. La particular misa negra de la banda continuó hasta altas horas de la noche con un repertorio de sus mejores canciones.

La ceremonia se acercó a su fin con los clásicos “Iron Man”, “Dirty woman” y “Children of the grave”, antes de dar paso a la poderosa “Paranoid”, que desató la euforia y la locura en el Estadio Nacional y que cerró el ceremonial tras hora y media de liturgia rockera.


¿Música satánica?

Una etiqueta más que discutible, porque pese a que las letras de sus canciones hablan del diablo y el infierno y otras cosas más satánicas, Osbourne siempre se despide de los conciertos con un “¡Que Dios os bendiga!”.