Jack Bruce, cantante y bajista en una misma vida
Aprovechar el tiempo puede llegar a ser el reto más complejo al que nos enfrentamos a lo largo de nuestra vida. La realidad es que las exigencias del día a día pocas veces nos dejan espacio para disfrutar de esos pequeños detalles que en algún momento nos hicieron tan felices. Esto puede parecer nostálgico o triste pero es una realidad que debemos cambiar en la medida de lo posible. En el mundo de la música sobran los ejemplos de sujetos que decidieron hacerse cargo de sus destinos de una vez por todas y el día de hoy conocerás a uno de ellos.

Jack Bruce tuvo una infancia relativamente normal pero cuando comenzó a desarrollar sus dotes musicales las cosas cambiaron aceleradamente. En primer lugar parecía ser el jazz lo que realmente lo hacía feliz pero él nunca vio venir que esto se convertiría en un inconveniente. Lo que hizo quedará en la memoria universal.

Bruce obtuvo una beca en una de las academias de arte más reconocidas de su ciudad natal y aunque todos estaban muy entusiasmados por el asunto había algo que todavía no terminaba de encajar. Resulta que en ese lugar no aceptaban que los estudiantes hicieran jazz. Era algo insólito.

En una oportunidad las autoridades de la institución enfrentaron a Jack; él tenía que escoger entre el jazz y la academia y como era de esperarse se quedó con la música. Años más tarde y gracias a esa decisión fue cantante y también bajista en el grupo Cream. Llegó a confesar ante los medios que en parte fue la academia lo que lo ayudó a ser tan buen bajista.

De nuevo los ritmos suaves del jazz habían hecho de este hombre un bajista excepcional. La lección de todo esto es que debes atreverte a llevar a cabo aquello que te hace feliz.
