Bueno… dije antes que la televisión era para hacer conocer mensajes a mucha gente, y justamente Pescado Rabioso quiere enviarle un mensaje a la gente que no esta entrajada… de traje, ¿no? En ninguna maniobra, ni en ninguna política ni en ninguna raza. Sino que es un hombre desnudo que busca la felicidad, y que sabe que va a llegar al mismo punto que nosotros, o que cualquiera porque al fin y al cabo somos solamente seres en un planeta rodeado de espacio y de inmensidad.
Fuente: Pescado Rabioso, interpretando Dulce Tres Nocturno, en Canal 11, 1972.
Nos resulta bastante molesto tener que dialogar de una manera agresiva con el público. Invisible y creo que gran parte del público necesita cortar con el diálogo provocativo, negligente y chanta. Por eso no vamos a tocar ni nada pesado ni nada liviano. Vamos a tocar lo que queremos, y ustedes van a escuchar lo que vinieron a escuchar en este concierto. Vamos a tocar «Suspensión».
Fuente: Invisible, antes de interpretar Suspensión, Teatro Astral, 1974.
Los colegios, las fábricas, los hospitales y las cárceles… se parecen.
Fuente: Spinetta: el video, 1985.
Vamos a hacer un tema que habla de otra cosa. Habla del horizonte, de la necesidad de entrar en el horizonte. De interrumpir esa frontera que nos separa del cielo y acudir a eso como si fueran los brazos de una madre enorme que nos cobija para siempre y poder copular con esa eternidad que es algo… yo creo que la sociedad en general no piensa mucho en eso. Por lo tanto voy a tratar de influenciarlos socialmente para que miren el horizonte.
Fuente: Spinetta y los Socios del Desierto, antes de interpretar La orilla infinita, Teatro Opera, 1995.
Hay mucha música comercial rondando, alguna detestable, y es por eso importante que no se dejen fijar en sus cabezas el objetivo único del éxito limitando así su frontera musical.
Fuente: Diario la Nación, 29 de junio del 2002.
Ustedes vieron que los paisajes pueden alterarse no solamente por una maniobra del cielo, sino por una maniobra que aunque también es del cielo porque de ahí venimos, es una maniobra de nosotros los seres humanos. Las ciudades se desvanecen, se pueden destruir, se pueden sepultar… Pero hay algo que es inefablemente no cambiante, que es nacer.
Fuente: Luis Alberto Spinetta en el Salón Blanco antes de interpretar Un niño nace, 2005.
Antes que nada este pequeño concierto se lo dedicamos a todos los marginados y alienados del mundo, porque cada día mas se comprueba que en el futuro van a ser ellos los que van a regir la razón humana.
Fuente: Luis Alberto Spinetta, antes del concierto de Invisible, Teatro Astral, 1975.
Después de todo tú eres, la única muralla,
si no te saltas nunca darás un solo paso
Fuente: Spinettalandia y sus amigos, «La búsqueda de la estrella», 1972.
Dulce y hermosa flor de la mañana, ya tu corola se despertó. Tu perfume se disipó, abrazando el viento del azur.
Fuente: A 18′ del sol, «El viento del azur» 1977
Sexo, amo tu sexo mujer, no creo en nada si no hacemos el amor, nexo entre tu piel y mi piel
Fuente: Los niños que escriben en el cielo, «Sexo» 1981
Si no canto lo que siento, me voy a morir por dentro, he de gritarle a los vientos hasta reventar aunque sólo quede tiempo en mi lugar
Fuente: Kamikaze, «Barro tal vez» 1981
Y deberás crear, si quieres ver a tu tierra en paz.
Fuente: Kamikaze, «Quedándote o yéndote», 1982
Aprender que el alma es una piedra en algún lugar y mil veces las flores se marchan, renacen porque sí. No sé qué será de ti, no intentas ser así feliz. Desesperando allí, al caer, si todo se junta otra vez en el mar donde las aguas ya no son hielo, donde la espuma es siempre espejo, o en el viento, que viaja sin parar y vuelve.
Fuente: Peluson of milk, «Panacea», 1990
Tengo pensado rescatarte sin pensar en mí. O en la gente, gente que viene y que va.
Fuente: Peluson of milk, «Lago de forma mía», 1990
La arena se movió hacia el mar en un enorme pez. El cielo se ha movido con la oscuridad todo este tiempo. Ya ves, no hay razón: sólo brillan miles de puntos en la noche, sólo es un tremendo domo en el espacio.
Fuente: Peluson of milk, «Domo tu», 1990
Los desiertos y tus pasos tienen tiempo. Las mareas y las estelas tienen cielo de ti. Ojalá tuviese yo tu amor así, sin saber cómo entrar o como salir.
Fuente: Peluson of milk, «Cielo de ti», 1990
Madre de la vida, por favor ilumina a la gente,
o todo verdor y creación y tu amor se perderán.
Fuente: Silver Sorgo, «El Enemigo», 2001
No me dejes como un reloj que ya no marcará los momentos sin tí. Si es que duele el amanecer, pues yo me esconderé, y aún así sabré que hay cielo.
No me leas como un cartel, sin un diario de ayer que ya no dice absolutamente nada. Si es que viene el anochecer pues yo me aislaré y aún así seré una estrella.
Ya no tiene sentido ignorar los momentos de la vida que pasan. Ya no tiene remedio la agonía de sentir que pierdo tu amor ahora, justo ahora.
Fuente: Camalotus, «Correr frente a ti», 2005.
Y se desvive el alba entre los árboles rotos de luz y sombra
Y como arena corre el día. Día que sigue a noche púrpura. Y en mi retina yo separo el agua del cielo tenue.
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