Another Brick In The Wall y su poderosa crítica social
El simple placer de escuchar algo interesante puede ser la justificación suficiente para reproducir una canción pero sobran los casos en los cuales no se trata solamente de eso. De acuerdo con los grandes amantes de la música la misma tiene que ser consumida como si se tratara de un ritual religioso. La idea es que eso que estás percibiendo se convierta en parte de tus recuerdos más arraigados. Cuando una canción rompe con todas las expectativas que se tenían de ella es que merece la pena que esta pase a la historia. Esto puede llegar a ser muy emocionante.

Hay músicos que se dedican a producir dinero mientras que hay otros que quieren tener un efecto más significativo en el mundo a través de su trabajo y para conseguir eso optan por escribir composiciones que nos hacen reflexionar. En esta ocasión veremos cómo another brick in the Wall hizo que los padres se replantearan la escuela.

Tradicionalmente el salón de clases funciona como un espacio en el cual una persona adulta influye activamente sobre la manera en que un grupo de niños perciben el mundo. Si esto no es manejado con la seriedad que requiere las consecuencias pueden llegar a ser devastadoras y Pink Floyd lo deja claro en su canción.

Nadie quiere una supuesta educación que pretende acabar con la creatividad de los más pequeños de la casa razón por la cual la canción parece incitar a revelarse en contra del sistema lo cual es algo que se suele esperar en el universo del rock. Quedarse de brazos cruzados ante las reglas no funciona.

De ahora en adelante cuando escuches uno de esos clásicos que te ponen la piel de gallina analiza la letra porque en ella se esconde un mensaje que merece la pena que sea interpretado por ti.
