The Ocean ha hecho de lo sombrío una forma de expresión artística
El bien y el mal siempre han formado parte de nuestras vidas. Es correcto decir que ninguno puede existir sin el otro y que además solemos encontrar la manera de combinar los dos en un equilibrio casi perfecto. Ahora bien, los seremos humanos somos emocionales por naturaleza y buscamos formas de expresar todo eso que llevamos dentro, la música es una alternativa excelente para cumplir con esa meta pero se vuelve más interesante todavía cuando son los artistas los que consiguen maniobrar con lo más oscuro y al mismo tiempo más luminoso de la humanidad. Es una habilidad que merece ser celebrada.

El día de hoy nos vamos aventurar en la trayectoria de una banda alemana que se dedica a hacer metal progresivo lo que para empezar no es algo frecuente dentro de un medio en el cual a veces los gritos que no tienen ningún sentido son los que marcan la pauta. El nombre de la agrupación es The Ocean y tienen mucho que ofrecer.

Esta banda tiene varias décadas en funcionamiento y aunque los medios de comunicación aseguran que ha tenido más de cuarenta integrantes diferentes podemos evidenciar que con el transcurrir de los años conservan básicamente un único estilo. La razón de esto es que siempre han tenido el mismo guitarrista.

Este hombre se ha valido de la oscuridad para llevar luz a la mente de sus fanáticos y aunque parezca una idea descabellada y hasta contradictoria lo cierto es que sus seguidores pueden dar fe de todo esto. Hay quienes llegan a sentir miedo durante los conciertos de The Ocean.

Los conocedores del metal progresivo explican que esta tendencia hacia la oscuridad tiene un objetivo y ese es que las personas se concentren en las letras cargadas con significado y no tanto en los artilugios que pudieran estar apareciendo constantemente en el escenario.
