Steven Tyler es un amante de la velocidad en la carretera

Las emociones fuertes están a la orden del día y con el pasar de los años hemos notado que cada vez son más las opciones para aquellas personas que han desarrollado una adicción por la adrenalina. De cualquier manera merece la pena acotar que dentro del mundo de la música esto es algo que sucede todos los días. Los artistas se aburren con facilidad y es en las actividades que representan un riesgo importante para la vida en donde encuentran eso que tanto anhelan. El día de hoy conoceremos un poco más acerca de la adicción de Steven Tyler por la carretera.

No se trata solamente de fiestas alocadas sino que cuando Steven Tyler se encuentra sobrio aprovecha para conducir sus autos deportivos. Nuestras fuentes aseguran que incluso en varias de sus propiedades alrededor del mundo posee pistas especiales en las cuales puede hacer de las suyas sin molestar a nadie.

Su modelo favorito es el Hennessey Venom GT Spyder con el cual puede alcanzar una rapidez sin precedentes. Los amigos más cercanos del artista aseguran que este hombre venera este auto como si se tratara de otro ser humano y que el asunto puede llegar a ser bastante perturbador.

Tyler es un fiel creyente de que hay que aprovechar la vida al máximo y por esa razón no tendría sentido limitarse a vivir amparado bajo las normas que fueron creadas hace cientos de años. Seguramente esto explica que haya sido multado en múltiples ocasiones a lo largo de su vida.

Incluso ahora que es un anciano Steven quiere seguir sumando autos rápidos a su colección. Hay quienes aseguran que cuando nadie está viendo este hombre coge algunas llaves y se dedica a probar sus amados deportivos. El amor por la velocidad no es algo que los años pueden hacer desaparecer.