fingió que lo habían dejado plantado en san valentín para conseguir una cena gratis. y la consiguió

fingió que lo habían dejado plantado en san valentín para conseguir una cena gratis. y la consiguió

Se vistió de traje, llevó un regalo de mentira e incluso mandó audios falsos, ¿Un maestro o un estafador de mala clase?

Personalmente, me declaro una amante de la comida sin remedio. No puedo evitarlo, me encanta comer y mi día solo tiene sentido si lo que como durante él es delicioso o no. Y también soy fanática de las cosas gratis, soy como esas señoras que se ponen en la fila cuando están regalando cosas sin siquiera saber qué están dando, solo lo quieren -queremos- porque es gratis.

Y aún así tengo ciertas problemas morales con determinar si Stephen Bosner de Maryland, Estados Unidos, es un genio o un estafador de mala clase.

Lo que hizo Stephen fue que para San Valentín decidió ir al restaurantes de filetes Outback Steakhouse, pretender que lo habían dejado plantado y tratar de conseguir una cena gratis.

if I went to Outback Steakhouse by myself tonight and asked for a table for 2, then got progressively sadder as the night went on alone, do you think they’d give me my steak for free?

“Si fuera a Outback Steakhouse por mi cuenta y pidiera una mesa para dos, después progresivamente irme viendo cada vez más triste a lo largo de la noche, ¿creen que me darían mi filete gratis?

Posiblemente, al inicio Stephen lo dijo como una broma -incluso para sí mismo-, pero eventualmente decidió hacerla realidad y llamó al restaurante para reservar una mesa para dos. Y menos mal que lo hizo, porque había una espera de 45 minutos cuando llegó al local.

Incluso aunque reservó, debía esperar 10 minutos para poder sentarse. “Oh, está bien, funciona perfecto, ella dijo que venía un poco atrasada de todos modos”, le dijo al anfitrión.
“Ella”, por supuesto no existía y todo era parte del plan de Stephen para hacerles creer que lo habían dejado plantado. Así que cuando su mesas estuvo lista, pidió servició y menú para dos.

Y Stephen no estaba intentando esto como un amateur, puso todo su entusiasmo en concretar su labor de pretender que tenía una cita y lo habían dejado plantando.

Así que como un buen chico, llegó al local con traje y camisa, preparó un regalo falso para darle a su cita y pidió un buen chardonnay para esperarla.
“Bueno recuerdo que dijo que amaba el chardonnay así que por qué no comenzamos con una copa de eso”, dijo cuando se sentó.

Pasaba el tiempo y ella no llegaba, así que pretendió mandarle un mensaje de voz diciendo que él ya estaba en el lugar y que ella avisara cuando fuera llegando justo, justo, cuando uno de los garzones pasaba cerca de él.

“No puede haber una imagen más triste que un chico en traje en Outback Steakhouse solo en San Valentín sentado frente a un decantado de vino blanco”, fue uno de sus tweets mientras ‘esperaba’ por su cita.
Comió pan y esperó, hasta que dieron las 9.45 y los garzones le informaron que la cocina estaba a punto de cerrar, así que era momento de pedir algo.

Y por fin se decidió a pedir su comida, fingiendo ser un triste hombre que acaba de darse cuenta que lo dejaron plantado en el peor día de todos. Por supuesto, todos lo estaban mirando porque ¿quién no se fijaría en el pobre tipo abandonado en San Valentín?

Volvió a dejar otro mensaje de voz falso y mirando su plato vacío junto a un vaso de agua con hielo, decidió que la chica que lo plantó se llamaría Katherine.
Le inventó una historia, como hacen los buenos mentirosos: “es una consulta en Deloitte y vive en Arlington, se conocieron en una tienda comprando el mismo tipo de queso. Parecía tan emocionada por su cita de San Valentín”.

La comida por fin llegó, pero Stephen casi no la prueba. Después de todo, es un hombre destruido porque su chica lo abandonó en el día de los enamorados. A parte de la carne, también pidió mac n cheese y otras ensaladas, nada lo ha tocado.

El garzón está listo para cerrar el local, que cada cliente pague por su cuenta y justo en ese momento el plan de Stephen funciona: una pareja se ofrece a pagar por su cuenta. “¿La misión? Un éxito”.

Y si creen que nada valió la pena porque no alcanzó a comer mucho, bueno, piénsenlo de nuevo. Stephen pidió toda su comida para llevar y claramente lo disfruto en la comida de su casa.

Al irse del loca, el garzón le dice “cuídate, no dejes que te desanimen”. Un gran garzón, ¿no creen?

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