Keith Richards está enamorado de un automóvil
El amor es el sentimiento más poderoso con el cual contamos los seres humanos, es también el más adaptable de manera que podemos expresarlo de múltiples maneras. Cuando de amor se trata las fallas también están permitidas y es eso lo que explica los corazones rotos que podemos ver a lo largo de la vida. Es preciso acotar que el amor puede estar dirigido no solamente a personas sino que también los objetos pueden recibir una dosis del mismo. Se puede decir que somos nosotros quienes creamos este sentimiento y también somos capaces de hacer que se mantenga en el tiempo.

En esta oportunidad conoceremos un poco más acerca de uno de los hombres más respetados en la industria del rock, claro que estamos haciendo referencia al inigualable Keith Richards quien después de ganar fama y dinero se hizo de una adicción, que hasta hoy conserva, por los automóviles.

Hasta el momento nos queda claro que su modelo más apreciado es el Bentley S3 Continental Flying Spur y es que aunque parezca un poco exagerado este sujeto contrató a un servicio de seguridad que se encarga de velar por el bienestar del coche en todo momento. Cuando Keith está fuera de casa se preocupa bastante.

El origen de este auto todavía es incierto pero los amigos más cercanos de la familia aseguran que Richards compró las piezas por separado y lo fue diseñando como a él más le complacía. Si esto es verdad podemos acotar sin temor a equivocarnos que tiene un gusto exquisito por los vehículos.

Keith ha sido juzgado puesto que los conservadores aseguran que la manera que este artista venera a su coche va más allá de lo aceptable pero lo cierto es que es normal que alguien aprecie de esa manera algo que le costó bastante trabajo conseguir.
