Jim Morrison creía que la potencia era lo más importante en un auto

Jim Morrison creía que la potencia era lo más importante en un auto

La apariencia es uno de los tópicos más importantes en las relaciones personales actuales. Sucede que por alguna razón eso es lo primero que vemos en los demás, suponemos que resulta más sencillo que dedicarse a conocer a profundidad a alguien más. Ahora bien, también tenemos que tener en consideración un detalle y es que además de que sea bonito es importante que eso que estamos adquiriendo también funcione bien porque de otra manera nada tendría sentido. Se dice que los artistas son incapaces de manejar algo como eso pero ya verás que esta regla no aplica para todos ellos en realidad.

Jim Morrison no solamente era un genio de la música sino que también aplicaba su inteligencia en otros aspectos de su vida. Debido a lo interior dedicaba un porcentaje importante de sus ganancias a invertir en autos. No solamente los coleccionaba sino que también los vendía.

Esto último tenía poco que ver con sus inexistentes necesidades financieras sino que en realidad lo que hacía era aprovechar las transacciones para intercambiar conocimientos con sus compradores. En estos tratos todos terminaban ganando de alguna manera. Merece la pena acotar que Morrison le daba mucha importancia a la potencia.

El Ford Mustang Shelby GT500 de 1967 era el orgullo de esta estrella del rock porque le hizo los arreglos necesarios para que el mismo tuviera la capacidad de asumir cualquier reto en la carretera. Decía que tenía tantos caballos de fuerza como para enfrentarse a una nave espacial. Era un chiste bastante extremo.

De acuerdo con los medios de comunicación de la época muchos intentaron comprar este auto pero nadie logró convencer a Jim de que hiciera la venta. Dicen también que alguien intentó robarlo en una ocasión y eso motivó a Morrison a contratar un servicio de seguridad exclusivo para su auto favorito.