Cuando se reúnen varias personas para formar una agrupación musical hay un gran número de variables que deben ser compatibles para que la cuestión resulte como se tiene esperado que suceda. Si lo anterior no ocurre las consecuencias suelen ser terribles de manera que el material que se produce no resulta atractivo para los espectadores. Ahora bien, también merece la pena acotar que en ocasiones de esas mismas diferencias que pudieran presentarse surgen producciones musicales con potencial para trascender en la historia. De cualquier modo, siempre será más fácil si los miembros de la banda se llevan bien desde el principio.

Jaguares fue una banda mexicana que nació de una pelea por decirlo de alguna manera y es que su fundador la creó luego de que se disolviera la agrupación Caifanes debido a diferencias que existieron entre los miembros principales de esta última. Las disputas legales fueron la comidilla de los medios.

La gente no era capaz de comprender cómo tras tantos años de amistad Caifanes desapareciera sin dejar rastro. El punto es que así nació Jaguares y pese a que contaban con un repertorio original era factible que tocaran canciones de Caifanes porque contaban con los derechos de varias composiciones famosas.

Para sorpresa de todos unos años más tarde se fueron sumando miembros de Caifanes a Jaguares de manera que al cabo de un tiempo la banda volvió a ser la misma de siempre aunque la crítica tenía varias cosas que decir al respecto entre las cuales destacaba la inmadurez de estos chicos.

No tiene sentido romper una relación laboral tan seria como esta porque algunas diferencias no se llegaron a resolver. Jaguares consiguió despertar un sentimiento positivo en los fanáticos que en el fondo tenían la esperanza de poder conseguir algo que los ayudara a recordar a Caifanes. Fue un periodo muy duro para el rock.