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Doce películas que jamás te cansas de ver (y perfectas para el confinamiento)

Una lista que propone sonrisas y alguna lágrima de emoción para sobrellevar mejor la cuarentena

El confinamiento al que nos vemos abocados para superar la crisis sanitaria provocada por el coronavirus nos empuja a consumir más audiovisual que nunca como método de escape a una situación extrema. Por eso, en momentos como el que estamos viviendo, se hace más necesario que nunca evadir la mente con aquellas películas de todos los tiempos que puedes ver varias veces sin que te canses, arrancándote siempre una sonrisa cómplice o lágrimas de emoción.

Esta es una propuesta de doce títulos especialmente indicados para sobrellevar mejor la cuarentena:

Cantando bajo la lluvia (1952)

Gene Kelly cantando enamorado bajo la lluvia en este clásico musical que codirigió junto a Stanley Donen es uno de los momentos más mágicos y emblemáticos del cine. Kelly era el actor del cine mudo Don Lockwood, un tipo con fortuna y éxito que se queda prendado de Kathy (Debbie Reynolds), una aspirante a actriz. La película respira frescura, energía y vitalidad acompañada de números de baile maravillosos.

La trilogía original de Star Wars (1977-83)

Nueve películas se han hecho hasta ahora de la saga Star Wars, pero las que marcaron una época y nos enamoraron para siempre fueron las tres originales aventuras galácticas surgidas de la imaginación de George Lucas: Una nueva esperanza (1977); El imperio contraataca (1980) y El retorno del Jedi (1983). Con ellas la ciencia ficción entró de lleno en millones de hogares y nos entusiasmamos ante el equipo infalible formado por Luke Skywalker, la princesa Leia, Han Solo, Chewbaca y los androides, R2D2 y C3PO en su lucha contra el Imperio capitaneado por el Emperador Palpatine y su mano derecha, Darth Vader.

Los Goonies (1985)

Para los nostálgicos de los ochenta, qué mejor manera que recuperar esta magnífica cinta de aventuras juvenil. Una idea original de Steven Spielberg que Chris Columbus convirtió en guion y Richard Donner (Superman) plasmó en imágenes. La historia giraba en torno a una pandilla de amigos que busca el tesoro perdido de Willy el Tuerto para solucionar los problemas económicos que invaden el barrio costero en el que viven. Estrenada en 1985, se convirtió inmediatamente en un éxito de taquilla y crítica en el que Cyndi Lauper puso su granito de arena con el tema principal de la banda sonora, el clásico The Goonies ‘r’ good enough.

Regreso al futuro (1985)

Michael J. Fox alcanzó la fama en la piel de Marty McFly, un adolescente que viaja en el tiempo en este exitoso clásico de Robert Zemeckis con producción de Spielberg. La cinta tuvo dos secuelas, Regreso al futuro II (1989), que también funcionó bien en taquilla, y Regreso al futuro III (1990), que no logró tanta popularidad como las dos primeras.

Cuando Harry encontró a Sally (1989)

Con guion de Nora Ephron y la dirección de Rob Reiner, Meg Ryan y Billy Crystal orquestaron una ingeniosa comedia romántica dando vida a dos personajes que se conocen siendo estudiantes universitarios y, pese a que tienen diferentes puntos de vista sobre la amistad entre personas de diferente sexo, el paso del tiempo les acababa uniendo dando pie a situaciones hilarantes. Huelga decir que Ryan clavó la escena en la que fingía un orgasmo en pleno restaurante.

Grease (1978)

Uno de los musicales más exitosos bajo la batuta de Randal Kleiser que unió a Olivia Newton-John y John Travolta como dos estudiantes del instituto Rydell al lado de su inolvidable pandilla de amigos. Canciones míticas como el You’re the one that I want a ritmo de una coreografía fantástica e imitada hasta la saciedad hacen que este filme esté muy presente en nuestras vidas.

Con faldas y a lo loco (1959)

Una de las comedias más divertidas que nos ha brindado el cine lleva la firma del genio Billy Wilder y unos desternillantes Jack Lemmon y Tony Curtis como dos músicos perseguidos por la mafia que en plena Ley Seca se hacen pasar por mujeres para tocar en una orquesta femenina. Marilyn Monroe se encargaba de poner el punto sexy y la escena final con aquel “Nadie es perfecto” es de las más perfectas del séptimo arte.

El apartamento (1960)

Otra obra maestra del genio Wilder, esta vez con Jack Lemmon en el papel de un modesto empleado de una agencia de seguros que deja su apartamento para las citas amorosas de sus jefes a la espera de subir de categoría. Todo se complica cuando se enamoraba perdidamente de la ascensorista que encarnaba la dulce Shirley McLaine, amante de uno de sus superiores (Fred MacMurray).

La princesa prometida (1989)

Para los amantes de la comedia romántica, esta vez un cuento de hadas moderno dirigido por Rob Reiner y basado en el best seller homónimo de William Goldman que reúne todos los ingredientes para evadirse de la rutina: fantasía, humor, amistad, amor verdadero y venganza. El británico Cary Elwes daba vida al apuesto Westley, Robin Wright era la bella granjera Buttercup y Mandy Patinkin fue el protagonista de una de las frases más populares del cine: “Hola, me llamo Iñigo Montoya. Tú mataste a mi padre, prepárate a morir”.

El club de los poetas muertos (1989)

¿Quién no ha soñado alguna vez con tener a un profesor como el Sr. Keating en esta emotiva película de Peter Weir? Robin Williams encarnó con absoluta maestría y devoción uno de sus personajes más celebrados como ese profesor de literatura de un colegio de rígidas normas que enseña a sus alumnos a luchar por sus deseos y a valorar y entender la poesía. Su ‘carpe diem’ es todo un símbolo de esperanza que cobra más fuerza que nunca en momentos como el actual. Imposible no emocionarse una y otra vez ante ese final, con los alumnos subidos a sus pupitres entonando el “Oh Capitán, mi capitán”, de Walt Whitman.

Gladiator (2000)

Russell Crowe logró el Oscar al mejor actor metiéndose en la piel del general romano Máximo, fiel al emperador Marco Aurelio, que quiere que herede su imperio. Pero Cómodo (Joaquin Phoenix), el villano hijo del emperador, desata su furia y acaba con la vida de su padre y la familia de Máximo. El general, tras librarse de la muerte, regresa a Roma como gladiador para vengarse del hombre que mató a su esposa e hijo. Ridley Scott puso emoción y construyó un filme épico con un gran reparto y la preciosa música de Hans Zimmer y Lisa Gerrard.

Eduardo Manostijeras (1990)

En un ambiente oscuro y lleno de nieve el espectador conoce a Eduardo Manostijeras, interpretado por Johnny Depp, un joven extraño e incomprendido creado por un extravagante inventor (Vincent Price) que muere antes de poder colocarle unas manos humanas. En su lugar Eduardo tiene unas largas tijeras que harán furor en la urbanización donde va a vivir junto a la familia de Dianne Wiest, aunque el amor que siente por el personaje que interpreta Winona Ryder también le creará más de un dolor de cabeza.