Monjas hacen Misa pública y vecino les pone música Metal a todo Volumen [VIDEO]

Un sonido estruendoso interrumpió a las religiosas cuando se disponían a celebrar una misa desde un tercer piso. El insólito momento se hizo viral en las redes sociales.

Una inusual situación se registró en medio de la cuarentena por el nuevo coronavirus: dos monjas intentaron realizar una misa pública, con parlante y desde el techo de un inmueble; sin embargo, no se imaginaron que uno de los vecinos intentaría sabotear la ceremonia poniendo una canción de música metal a todo volumen. El hecho se volvió viral en redes sociales.

La pretensión de las clérigas fastidió a algunos residentes, quienes les solicitaron que respetaran, alegando de que no tienen derecho a imponer su postura religiosa. El incidente se registró en la ciudad de Bogotá, en Colombia.

En las grabaciones publicadas en la cuenta de Twitter de la usuaria Ana Noguera, que fueron grabadas el miércoles 13 de mayo, se puede observar la discusión entre las habitantes de la zona y las monjas por la celebración de la misa.

“Cualquier intento de imponer una práctica religiosa que no se comparte debe ser desalentado. Son libres de rezar lo que quieran, pero no de involucrar a quien no lo desean”, escribió la mujer.

Los videos, que fueron difundidos en las redes sociales, muestran cómo las devotas tratan de efectuar un homenaje a la virgen María mediante el rosario, acción que supuestamente les permitiría compartirlo con todo el barrio.

Al percatarse que el culto seguía pese a las protestas, un vecino decidió poner música con el volumen máximo. En un clip se puede escuchar la canción “Engel” de la banda alemana, Rammstein. El tremendo sonido ocasionó que la Policía llegara hasta el lugar para solicitarle al hombre que bajara el volumen.

No obstante, de acuerdo a Noguera, una vecina les pidió a las monjas que por favor rezaran el rosario todos los días, propuesta que todos los pobladores del lugar rechazaron rotundamente.

Luego se ve a ambas mujeres abandonando el techo del edificio, ante los reclamos y el estrepitoso sonido. “Finalmente, ganó el metal”, se lee en la publicación.