Freddie Mercury: El mensajero de los dioses

Freddie Mercury: El mensajero de los dioses

A nadie se le puede olvidar algo que ha marcado su vida para siempre, sobre todo cuando se trata de una personalidad tan excéntrica y un genio musical como lo fue Freddie Mercury quien durante su vida artística más allá de toda su historia personal llena de saltos y tropezones, logró invadir el corazón de millones de personas en todos los países del mundo con sus grandes obras musicales que hasta hoy en día perduran y es por eso que se denominan como «clásicos» musicales. Freddie no fue solo un genio musical sino que aparte de transmitir sus canciones en el escenario también nos transmitía parte de él con sus actuaciones.

El, 5 de septiembre de 2017, se cumple el 71 aniversario del nacimiento de Freddie Mercury, y para conmemorarlo se edita una caja especial con los 13 singles que lanzó en solitario en edición de vinilo coloreado.

Desde El Rock Es Cultura no podíamos perder la ocasión de rendirle nuestro pequeño homenaje.

Pocos como él han representado tantísimo para el mundo de la música. Otro genio, Jose Luis Sampedro, decía “siento, luego existo”. Freddie vivió su vida con esa máxima. En su música, reportajes, entrevistas, podemos ver el torrente de pasión, sentimiento y energía que poseía. Con cada gesto, con cada composición conseguía crear un nuevo icono que perdurará en la memoria de sus fans y en la historia de la música, y siempre con la aparente facilidad con la que lo hacen los genios.

Si juntamos esa personalidad con un enorme talento para la composición, la interpretación y una prodigiosa voz, y lo ponemos en el mismo tiempo y lugar que Brian May, Roger Taylor y John Deacon, el resultado no puede ser otro que una banda mítica, inigualable. Tanto genio junto hizo queQueen fueran los primeros en multitud de cosas: los primeros en grabar un videoclip, los primeros en grabar un álbum completo para la BSO de una película, prácticamente inauguraron el rock de estadios…

Para recordarle me gustaría recuperar el tema Let Me Live. No se encuentra entre los más recordados, ni forma parte de la colección de himnos que nos dejó la banda, pero no hay vez que la escuche y no se me estremezca hasta el último poro de la piel. La magia de la música.

Cuando te acercas a una canción e intentas conocer en qué momento se escribió, qué sentía el artista, cuando la contextualizas, a veces tienes la sensación de estar escuchando un tema totalmente distinto. Puede incluso que tu interpretación de la canción nada tenga que ver con lo que su escritor tenía en mente. De entre todas las artes creo que la música es la que deja un mayor margen a la interpretación personal de cada uno, más allá de lo que el autor haya querido expresar.

El tema fue compuesto en los días de The Works, por lo que no tiene nada que ver con su enfermedad. No fue hasta 1996, tras la muerte de Freddie, cuando el resto de la banda la rescata de entre sus temas incompletos, trabaja sobre ella hasta darla por terminada y la publica en el álbumMade In Heaven. Y es en ese contexto donde toma una nueva dimensión: de manera casi premonitoria, parece reflejar los desgarradores momentos de impotencia que se viven ante enfermedades tan crueles, aunque bien pudo haber nacido como una canción de desamor. Para completarla, Brian y Roger cantan nuevas estrofas, y añaden un coro que le da un aire góspel absolutamente maravilloso. All you do is take, and all I do is give. Y Freddie nos dio mucho, muchísimo.