Lo que hizo Jim Morrison era un acto prohibido en medio de tanto público

Un hecho imperdonable, un hecho irrefutable, algo que para muchos puede haber sido una gran desgracia o acontecimiento de importancia, siempre habrá algo así y algo a lo que muchas personas le darán muy poca importancia, pues al parecer es un común denominador de situaciones que se puedan manejar de una forma u otra según el criterio o la experiencia personal. Lo que sí es un hecho e incluso una verdad para muchos, es que hay cosas que ante la vista de la mayoría de las personas está mal vistas y eso si no tiene remedio social, por así decirlo; sería cuestión de cambiar una idea de la sociedad, y eso sí que está difícil aunque ya sabemos que el Rock se enfoca mucho en esto.

Y esto lo hablamos específicamente por esos momentos en los que la euforia, la adrenalina y la emoción o rabieta de una u otra situación pueda conllevar a hacer cosas de las cuales posteriormente te pudieses arrepentir, o incluso podría tratarse de acciones por las cuales podrías acarrear problemas legales.

Nos referimos por el exuberante Jim Morrison, un cantante increíble, con muy buenas cualidades seductoras, y que según dice se ha atrevido a hacer muchas cosas que para algunos pudiese ser grandiosas, increíbles, de admirar o incluso de imitar, pero otras cosas bien fuera de lugar también ha hecho.

El mejor ejemplo de esto fue en 1969 en un concierto de Jim Morrison en Miami ¿Qué hizo? Pues algo que vieron 10.000 personas y dentro de las cuales salieron corriendo, otras se  lanzaron y así una variedad de cosas por las cuales se logra percibir la diversidad de las personas; pero para un hecho como tal y de gran magnitud, es para que todo el mundo reaccione en rechazo; ya que masturbarse es un acto personal e íntimo. El problema de esto no fue solo lo que hizo sino que además lo hizo frente a 10.000 por personas.