Para todos aquellos que les encanta la música probablemente en algún momento de sus vidas se han encontrado tristes y solos escuchando alguna canción que acompañe su sentimiento. Hay canciones que sacan a flote nuestras emociones sobre todo cuando nos sentimos triste o deprimidos, ya que sus letras dan justo en el blanco y quizás nos sentimos identificadas con ellas. Mientras que hay otras canciones cuya letra es realmente deprimente y lo único que te dan ganas es de tirarte a la cama a llorar un buen rato. Aquí te mostramos una selección de algunas canciones de esa naturaleza, quizás termines llorando.
Fast Car (1988) – Tracy Chapman
A finales de los 80’s -en pleno reinado pop de Cyndi Lauper, Prince y George Michael– aparece Chapman con una propuesta sencilla y honesta. Tomando la escuela folkdel primer Paul Simon y, sobretodo, de Bob Dylan, la morena suelta reflexiones de calado social y profundo impacto generacional. Fast Car era su carta de presentación y un testimonio de una vida muy difícil como la de cualquiera, la del americano promedio. El lado oscuro del American Dream.
La frase: “Sabes, mi padre tiene un problema, vive con la botella; así es la cosa. Él dice que su cuerpo es demasiado viejo para trabajar, yo digo que su cuerpo es demasiado joven para lucir así”
No Surprises (1997) – Radiohead
Una de las virtudes de la primera etapa de Radiohead era la de componer canciones intrincadas y de obtuso significado, relevancia y profundidad a partir de casi nada o de sentimientos sencillos y característicos de la vida moderna y urbana en los 90’s. En éste caso, la reconfortante seguridad que alberga la monotonía.
La frase: “Eligiré una vida tranquila, un apretón de manos de monóxido de carbono. Sin alarmas ni sorpresas”
Don’t Ask Me Why (1989) – Eurythmics
Annie Lennox nunca fue tan cruel y despiadada con su voz. En el que sería el penúltimo disco del dúo Eurythmics -en un intervalo que duró diez años hasta 1999 con Peace– la inglesa suelta todo el resentimiento e indiferencia que puede ser capaz de albergar por su amante y lo despacha como un despojo al cual poco le importa lo que sintiera por ella. Bajo los arreglos de un pop elegante ésta balada de corte dramático y tremendista es para deprimir a cualquiera.
La frase: “No me preguntes porqué, no te amo más. No creo que lo haya hecho siquiera y si acaso tuvieses alguna clase de amor hacia mí, más vale que lo mantengas muy bien oculto”
Everybody Hurts (1992) – R.E.M.
A principios de 1990 la tasa de suicidio adolescente en Estados Unidos se disparaba.Kurt Cobain no se moría aún, pero la sensación de desamparo y soledad en los jóvenes era tácita y rotunda. Michael Stipe, quien goza de una empatía y capacidad lírica envidiable a la hora de componer clásicos, puso en marcha una exhortación a todo aquel que lo escuchase a que no se dejara derrotar por la depresión, que los días difíciles llegan, pero siempre pasan. Un alegato de fortaleza.
La frase: “Cuando estás seguro que te has hartado de ésta vida, resiste. No te abandones, todos lloran y todos sufren a veces”
Drugs Don’t Work (1997) – The Verve
Se dice que la canción es sobre la lenta muerte del padre de Richard Ashcroft, aunque hay pocas pistas al respecto. De cualquier modo, éste track del esencial Urban Hymns es el canto de cisne de una era en la música, entiéndase el britpop, y de la juventud que vivió la intensidad de los años 90’s a los pies del éxtasis y el PCP. La honestidad de Ashcroft lo ensalzó como vocero de una generación y Drugs Don’t Work desnudó su lado más vulnerable.
La frase: “Ésta vez me estoy derrumbando y espero que pienses en mí mientras te acuestas en tu lado. Ahora las drogas no sirven, sólo te empeoran, pero sé que veré tu rostro otra vez”
Dust In The Wind (1978) – Kansas
La vida y la muerte son conceptos lo suficientemente trascendentales como para ser objeto de una reflexión de corte filosófico así como los temas principales de muchas de las mejores canciones compuestas. Es el caso de Kansas quienes reflejan su preocupación por la mortalidad y el paso del tiempo en una canción de letras sencillas, pero bajo una escenografía melancólica y poética que sirve tanto de epitafio como un síntesis final de una vida.
La frase: “Todos mis sueños pasan por delante de mis ojos, una curiosidad. Polvo en el viento, todo lo que somos es polvo en el viento”
Back In Black (2006) – Amy Winehouse
La ahora triste y prematuramente muerta, Amy Winehouse, firmaba el lado oscuro de su díscola e intensa existencia. Si Rehab era su alegato a la vida, entonces Back In Blackera todo lo contrario; el lamento perpetuo a sus errores pasados, el fracaso y la muerte tanto física como emocional. El fin de un amor es también la conclusión de un capítulo en su vida por lo que Winehouse decide componerse un ominoso réquiem y cantarlo con murria y resolución. Porque ella entiende que nada muere del todo, sino se transforma en algo mejor y perdura en el recuerdo a lo largo del tiempo en los momentos que fueron felices.
La frase: “La vida es como una tubería y yo soy un pequeño centavo rodando dentro de las paredes”