En los 90s nadie se aburría con el Yo-Yo

Si regresamos unos veinte años en el tiempo nos vamos a encontrar con una sociedad en la cual la tecnología no era algo tan relevante como ahora, de hecho, las personas realmente se preocupaban por el estado del tiempo ya que esto podía ser determinante a la hora de planificar una actividad fuera de casa. Lógicamente que las cosas han cambiado y aunque no tiene mucho sentido detenerse y discutir en torno a si esto está mal o bien merece la pena analizar cómo han cambiado ciertos aspectos claves de la vida. Al final de la jornada nos queda claro que todas estas modificaciones eran necesarias.

Los niños se divertían con juegos de mesa en la década de los noventa y cuando estaban fuera de casa iban a parques y corrían como locos en compañía de sus amigos más cercanos de manera que cuando el Yo-yo hizo su aparición en la vida de estas criaturas nadie entendía qué era lo que estaba pasando.

En aquel entonces hasta se contaba con comerciales en la televisión los cuales invitaban a la población en general a adquirir sus respectivos yo-yos porque no solamente podías hacerlos bajar y subir hasta tu mano sino que también tenías acceso a una serie de trucos que hacían de la experiencia algo mucho más interesante.

La yo-yomanía se convirtió en un fenómeno global e incluso los expertos consideraban que era posible que ni siquiera los dispositivos electrónicos pudieran superarla. De cualquier modo nos queda claro que no se pudo mantener tanto como se esperaba y la razón principal era que después de unos días no ofrecía nada nuevo.

No es nada sencillo mantener la atención de los niños sobre un juguete que no da ninguna interacción y que además puede llegar a ser muy difícil de manipular. Seguramente tú también tuviste un yo-yo.

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