Morrissey y sus clásicas discusiones sin argumentos

Vivimos en una sociedad en la cual todo lo que se dice se puede usar a favor o en contra de quien lo proclama de manera que es responsabilidad de los ciudadanos velar por la veracidad de lo que expresan al tiempo que se aseguran de que sean cosas fidedignas o reales. Cuando lo anterior no se da nos vemos en la necesidad de enfrentar situaciones muy incómodas. Es preciso acotar que esto aplica para todos los ámbitos de la vida misma y la música no se escapa de esto. De hecho, entre los artistas puede llegar a ser más delicado.

El rock es un género que da para todo cuando de personalidades se trata y seguramente te sorprenderá saber que hay muchos cantantes que de hecho son muy tiernos y amigables. En esta oportunidad sin embargo vamos a conocer un poco más a uno que se ha ido ganando el odio de todos.

Cuando Morrissey decidió que se iba a dedicar a hacer música no lo hizo porque a través de eso iba a poder mejorar la vida de los demás sino que lo que buscaba era satisfacer su ego por medio de los aplausos de los conocedores de música. Resulta evidente que es un objetivo de vida que deja mucho que desear.

Los medios de comunicación han señalado que a Morrissey la edad le está restando facultades y es que este hombre se caracteriza porque fabrica problemas muy complejos pero sin ninguna base. Hasta ha demandado empresas que supuestamente usaron su imagen sin permiso y luego estas compañías muestran las pruebas que indican que él estuvo de acuerdo.

Morrissey también ha ofendido, aunque en menor medida, a sus fanáticos lo que demuestra que es alguien a quien seguro nunca se le ha dado fácil hacer amigos. En este momento debería buscar ayuda psicológica.

Comentarios de Facebook