Charlie Watts se ha convertido en un defensor del rock tradicional

Las nuevas generaciones traen consigo mejoras que pueden hacer del medio que nos rodea un lugar perfecto pero para poder aprovechar eso lo ideal es que actuemos con sabiduría. Sobran los casos en los que se hacen modificaciones en procesos básicos que después hacen que el producto final se vea bastante mal. Dentro del mundo del rock esto pasa con mucha frecuencia y es por esa razón que los más veteranos están tratando de aportar un granito de arena para que este problema no se siga expandiendo. El día de hoy conoceremos un poco más sobre la labor de un baterista.

Charlie Watts era tan disciplinado cuando era un niño que las personas que lo rodeaban estaban seguras de que se convertiría en miembro del ejército nacional pero la verdad era que detrás de toda esa seriedad se escondía un alma creativa que se quería dar a conocer tan pronto como fuera posible.

Con el transcurrir de los años se comenzó a notar que su método se haría famoso y es que una de las cosas más interesantes es que era bastante simple ya que consistía en practicar durante muchas horas al día hasta que la técnica resultara casi perfecta.

Watts es un crítico bastante serio de lo que se está haciendo en el mundo de la música en donde lo más importante parece ser vender discos quedando en un segundo plano el hecho de complacer a los fanáticos. La verdad es que esto es algo lamentable que debe ser resuelto.

The Rolling Stones es lo que es hoy en día gracias a que Watts tiene la capacidad de marcar el ritmo de una manera limpia y no solamente eso sino que además la calidad de la comunicación que tiene con sus compañeros es única. Esperamos que su influencia siga dando frutos.

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