¿Quiénes son los sobrevalorados del rock?

¿qué es un grupo sobrevalorado? Para su servidor, todo aquel que en ventas y fama ha gozado de un éxito que no corresponde con sus verdaderas cualidades. Ya sea por una promoción exhaustiva o simplemente por la suerte de aparecer en el lugar y momento correctos, se exagera en sus alabanzas sin colocarlos en su justo medio.

Aunque también existen casos donde tal señalamiento es más bien provocación. Tal es la acusación de que los Beatles son sobrevalorados, cuando la aportación que hicieron a la historia de la música justifica las repetidas menciones de seguidores, colegas y medios de comunicación. Porque si no se debe exagerar con ellos ¿entonces con quién sí?

Porque ser popular no es sinónimo de ser sobrevalorado. Aunque también es cierto que la culpa no es del artista, sino de los mismos seguidores que tienden a endiosar a sus ídolos, sin permitir crítica alguna e ignorando otras propuestas igual o incluso mejores. Pero en fin, es parte del apasionamiento en el que caemos todos alguna vez.

Es por ello que les propongo dos listados: el primero con bandas que en voz de la prensa o incluso los lectores han sido acusadas de sobrevaloradas -aunque su servidor no esté tan seguro de ello- mientras que en la segunda, mencionaré casos en los que sí estoy convencido de que existe una adulación sin límites.

De todas maneras, toda lista será subjetiva. Por lo pronto les presento las mías y si no les parece… pues para eso es el espacio, para que envíen las suyas y se abra el debate. Ya veremos cuáles ejemplos se repiten más…


¿Nirvana?

El señalamiento más común tiene que ver con el suicidio de su vocalista en 1994, quien al morir joven y en el pináculo de su carrera, se convirtió casi en automático en leyenda, aunque nunca supimos si ese talento (tal vez inflado por MTV) daría para más.

Pero hay que recordar que fue el mismo Kurt Cobain el que rechazó en vida las exageraciones de los medios de comunicación y que con toda humildad reconocía la influencia musical de Pixies y otras bandas indie de los años ochenta.

De hecho, fue el principal promotor de The Vaselines, The Melvins, Meat Puppets, entre otros desconocidos por el gran público. Por ejemplo, fue capaz de convencer al sello Geffen (el que grabó el Nevermind) para que relanzara discos de los Raincoats.

También se dice que el trío fue superado en todo momento por Pearl Jam, aunque habría que ver cómo hubiera evolucionado musicalmente Cobain de seguir con vida. Eso sin mencionar a Dave Grohl, que ha brillado con luz propia gracias a Foo Figthers.


¿Bono?

Me refiero específicamente al vocalista y no al resto de integrantes de U2. Nadie puede negar sus capacidades como compositor y por supuesto como cantante, como también es innegable su dependencia hacía la técnica instrumental de sus compañeros.

Lo anterior no es el problema, como tampoco el manejo de sus alter-egos (como la Mosca o su demonio) muy al estilo de David Bowie, al que seguramente respeta. Tampoco se le puede juzgar por vetar a México de sus conciertos, luego de la célebre “gracia” de los hijos del ex presidente Ernesto Zedillo.

El cuestionamiento surge con los nombramientos a los que ha sido objeto: “Europeo del año”, por la revista European Voice; hombre del año en 2005, según la revista Time; así como “caballero” tanto de la Legión de Honor francesa como de la Orden del Imperio Británico, eso sin contar la medalla Centenario Pablo Neruda de Chile.

Pero lo que me causa más extrañeza, son las nominaciones consecutivas al Premio Nobel de la Paz, esto en 2005 y 2006. Aunque es de aplaudirse su labor altruista, me parece que tampoco es para colgarle un galardón de tal envergadura. Compararlo con Martin Luther King, Nelson Mandela o Rigoberta Menchú, sí es demasiado.


¿Café Tacvba?

Los más reacios y exigentes críticos mexicanos no terminar de digerir del todo a un cuarteto que es ídolo de masas, con fanáticos que trascienden todo rango social y económico. Tanto “fresas” como roqueros, los escuchan.

La primera comparación es con los Xochimilcas, tanto en la indumentaria como en la música. Se trataba de un conjunto que lo mismo tocaba cumbia o danzón que twist o blues. Batería, trompeta, acordeón y contrabajo, con un toque desenfadado desde los años cuarenta y hasta los setenta. ¿Copia o influencia?

Por otra parte, un buen repertorio de sus éxitos son covers, con autores originales tal vez mucho más talentosos aunque no tan populares. Por ejemplo, la idea de rapear como capitalino y no como afroamericano fue de Jaime López, aunque los aplausos por Chilanga Banda se los llevó Rubén Albarrán y compañía.

Y aunque presume de una discografía sólida, para mi gusto ha tropezado con experimentos que de tan ambiciosos resultan aburridos: la mitad instrumental Revés, el nuevo SiNo y qué decir del Oso de Joselo. Con todo, supera por mucho a las actuales bandas nacionales, casi todas predecibles. ¿Será un tuerto en tierra de ciegos?


¿Guns and Roses?

Aunque con el debut Appetite for Destruction ganaron ya un lugar en la constelación de estrellas del rock, la grabación de Use Your Illusion I y II -por momentos un tanto churriguerescos- molestaron a los metaleros más ortodoxos.

De por sí, al aparecer a finales de los ochenta, inevitablemente fueron comparados con la ola de grupos hair-metal, pese a que se trataba de una propuesta más salvaje y que nada tenía que ver con el glamour y las baladas de Poison o Def Leppard.

O tal vez sí… como cuando lanzaron November Rain y Don’t Cry como singles, lo que les abrió el mercado hacia un público ávido de romance o bien de adolescentes devotos al canal de videos MTV.

También se les acusa de haber recurrido al refrito, aunque las versiones que incluye el The Spaghetti Incident? por ejemplo, la verdad sí valen la pena. De cualquier forma, muchos siguen sin perdonarle a Axl Rose todos sus caprichos y sus excesos.


¿Gustavo Cerati?

Se trata de unos de los compositores más importantes de América Latina, de eso no hay duda. Lo mismo podemos alabar su capacidad como guitarrista que como cantante. Las metáforas de sus letras gozan de una elegancia pocas veces repetida.

No obstante, los más quisquillosos periodistas de Argentina se apuran a recordar que ante figuras como Luis Alberto Spinetta nada tiene que hacer, además de que sin cómplices como Daniel Melero nunca hubiera versionado la clásica Trátame Suavemente o bien arriesgado tanto como en el álbum Dynamo de 1992.

Sobre el mismo Soda Stereo se dice que constituía la contraparte pop de otra gran agrupación argentina de culto, mucho más reaccionaria, pero un tanto desconocida en México: Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

Lo anterior podría ser irrelevante, si no fuera por sus aguerridos fans (sobre todo las chicas que lo defienden por “guapo”) que no permiten que se toque ni con el pétalo de una rosa al “genio”, como ellos le dicen. Pero seamos honestos: al Siempre es Hoy por ejemplo, le sobran rolas y colaborar con Shakira no fue su mejor decisión. También ha tenido sus resbalones.


Ahora sí… mis sobrevalorados definitivos

 

  • The Strokes: gran primer disco con una prensa fuera de sí. Los siguientes platos demostraron que, en efecto, no eran “los nuevos Nirvana”.
  • Dream Theater: muchos me van odiar, pero esperen: ¿virtuosos? sí, pero hay mucha tela del metal progresivo de donde cortar, no son los únicos.
  • Kiss: pioneros del espectáculo y el rock de estadio… pero poco aportaron al desarrollo sonoro del género.
  • Sid Vicious: ejemplo de anarquía y valemadrismo punk… pero como él, Sex Pistols pudo haber reclutado a cualquier otro loco de entre su público. Y como bajista no daba una.
  • Aerosmith: nadie se acuerda del álbum Toys in the Attic ¿pero qué tal del tema Crazy? una fórmula que vienen repitiendo una y otra vez.

 

…y pese a todo, de los mencionados disfruto sin prejuicios sus notas y por supuesto que los respeto, porque hay otros que de plano no concibo como hay gente que les construye un altar inmerecido…

 

  • Los Bunkers: una copia mal hecha de los Beatles
  • Bon Jovi: tiene años de vender las mismas baladas-rock, sin evolucionar.
  • Babasónicos: rock al principio de su trayectoria y pop al final… ok, es muy su vida, pero ¿han escuchado Carismático o Yegua? hagan de cuenta Menudo o Mercurio con guitarras
  • Ximena Sariñana: insisten en etiquetarla como rock, cuando su estilo es más jazz-pop, pero más allá de eso: ¿no es un vil clon de Natalia Lafourcade? ¿qué tanto ha influido su padre en la promoción de su imagen?

 

Y bueno, presiento que más de uno colocará a Metallica y Radiohead en sus listados… pues adelante con sus argumentos, en lo personal no les atribuyo exageración de sus admiradores.

E insisto: los elegidos no son absolutos, cada uno tiene sus detractores y sus defensores. Sírvase el ejercicio para desahogarse, desatar un sabroso agarrón entre puntos de vista o simplemente aprender más de nuestros preferidos… incluso siendo sobrevalorados.

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