Seamus y Nobs, los Perros Cantantes de Pink Floyd

En una ocasión a David Gilmour se le ocurrió  convertir a su perro en una estrella del rock. La idea surgió en 1971 cuando Gilmour tuvo que cuidar durante un periodo de tiempo a la mascota de su amigo, nada mas y nada menos que Steve Marriott.

El perro se llamaba Seamus y cada vez que oía una canción o a alguien tocar la guitarra, aullaba y ladraba siguiendo el ritmo de la música. Gracias a esta  habilidad musical Seamus se convirtió en el quinto miembro de Pink Floyd, al interpretar junto al grupo una canción de blues que se incluyó en el álbum Meddle.

La canción fue escrita en conjunto por Waters, Gilmour,  Mason y Richard Wright.

Sin embargo esta no fue la primera vez en la que este perro participó en la grabación de un disco. También se puede oir “cantar” a Seamus en el single The Universal de los Small Faces que data de 1968.

Para el material audiovisual del concierto Pink Floyd Live at Pompeii (Italia) tuvieron que sustituir su querido perro, ya que Seamus no se encontraba disponible. En su lugar la canción fue interpretada por una perra con el mismo talento musical llamada Nobs, que era propiedad de Bouglione, hija de un famoso director de circo.

Gracias a su talento, la perrita Nobs realizo una magnífica interpretación y se convirtió también en una estrella, al igual que su compañero Seamus.

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