Spotify vs. Apple Music: el melómano gótico contra el marihuanero

¿Cuál aplicación de música en línea es la mejor? Hemos estado rumiando esta pregunta durante un tiempo, y después de mucho aventurarnos hemos decidido que Spotify es superior. Tiene solidez y es notablemente veloz: cuando reproduces una canción desde la nube comienza tan rápido que podrías pensar que ya estaba esperando por ti.

El sistema es fácil de utilizar. Los servicios de música en línea, por lo menos para nosotros, se tratan de crear listas de reproducción… tomar álbumes y canciones, y ponerlos en un lugar donde puedas encontrarlos rápidamente. Ese proceso es simple e intuitivo en Spotify.

Si el sistema tiene una debilidad, es su interfaz de usuario que es negra y tiene un tono de verde como de Halloween… demasiado gótico para nuestro gusto. Lo más importante es que no es útil al presentarte nuevos álbumes y artistas. Tiene funciones y algoritmos diseñados para ayudarte a encontrar música que no has descubierto, pero no son cautivadores ni atractivos visualmente. Terminamos escuchando la misma música, una y otra vez.

Por eso hemos estado inclinándonos por Apple Music desde que la versión para Android estuvo disponible en noviembre. La interfaz de usuario es preciosa —brillante, vaporosa y dominada por el arte del álbum que estás escuchando—, además de que es el sistema de introducción de música más refinado que se haya creado. Es como un casamentero profesional que nunca descansa. Siempre está tratando de encontrar algo que te encante.

Sin embargo, a pesar de todas sus ventajas, Apple Music para iOS ha sido criticada por borrar canciones y listas de reproducción de manera aleatoria. En Android, la aplicación se comporta de una manera todavía más extraña. Nos tomó un rato averiguar qué estaba pasando. Hace unas semanas, todo se aclaró: Apple Music fumó marihuana.

Y no se fumó un cigarrito antes de cenar; Apple está en pleno viaje. Tiene esa actitud de “¿Dónde estoy?” que debería ser preocupante para los amigos. En otras palabras: cuando intentamos convertir un álbum en una lista de reproducción, solo la mitad de las canciones logran llegar al destino. Luego, cuando todas las canciones pasan, resulta que hay tres copias iguales de muchas de ellas. O dos copias. A veces, inexplicablemente, las canciones se ordenan alfabéticamente.

También resulta negativo que el sistema esté programado para aprender cuál es la música que nos gusta porque, sin importar cuántas veces presionamos el botón de “No me gusta esta sugerencia”, en los álbumes de jazz, por ejemplo, nos sigue ofreciendo a Chet Baker y Bill Evans en una lista del menú principal. Eso es fastidioso porque cada vez que presionamos el botón, aparece el mensaje: “Lo entendimos. Tendremos eso en cuenta”.

No obstante, a Apple Music se le olvidan las cosas. ¿Sabes por qué? Porque fumó muchísima hierba.

Afortunadamente Apple Music acaba de pasar por una intervención: el 8 de julio la empresa actualizó el programa y prometió solucionar una serie de errores. También presentó cambios para la versión de iOS hace unas semanas.

Nosotros no tenemos un iPhone, así que no podemos hacer comentarios sobre sus mejoras, aunque parece que se acabaron las quejas en línea de “¡Mi música desapareció!”. Pero estamos felices de informar que, en un teléfono Android, las mejoras funcionan. Desde la actualización del programa las listas de reproducción se han organizado de manera racional. No hay más copias triples ni álbumes en orden alfabético.

¿Habrá llegado el momento de tirar Spotify a la basura? No tan rápido. A Apple Music aún le faltan algunas características esenciales: no deja que los usuarios hagan y compartan sus propias listas, como Spotify; tampoco tiene la función crossfade, que permite que la siguiente canción se funda con la que está sonando por una cantidad de segundos que se puede personalizar. Esto es invaluable si escuchas música para bloquear el sonido del resto del universo.

Además, aunque ya no consume drogas recreativas, Apple Music es más caprichosa que Spotify y es muy probable que te deje mirando una línea giratoria de color rojo mientras recupera sus sentidos y busca canciones. Apple ha fracasado al reestructurar su sistema para añadir listas de reproducción. En Spotify, una lista de reproducción del álbum Views, de Drake, automáticamente se designa como “Drake—Views”. En Apple Music, cuando creas una nueva lista de reproducción, el sistema no tiene idea de cómo llamarla. El nombre está en blanco, así que tú mismo debes teclearlo. No se trata de una tarea ardua, pero aumenta la sensación de que Apple Music necesita más ajustes.

Lo extraño es que Apple es el maestro de las interfaces de usuario. Por eso debería superar el estándar establecido por Spotify y después innovar. En vez de eso, por lo menos en algunas áreas cruciales, se está quedando atrás.

Si tan solo alguien pudiera reunir las mejores partes de Apple Music y Spotify, y después le quitara sus defectos… es poco probable, lo sabemos. Pero podemos soñar.

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